¿Por qué se producen los desahucios?


Los procedimientos de desahucios se utilizan para que el propietario de la vivienda arrendada pueda recuperar la posesión del inmueble cuando el arrendatario/inquilino deja de abonar las rentas o cantidades asimiladas (luz, agua, gas…) o bien, cuando una vez que ha finalizado el contrato de arrendamiento el inquilino no se marcha de la vivienda. A continuación mostramos cada uno de los procedimientos:

Desahucio por falta de pago

Cuando el inquilino no abona la renta o las cantidades asimiladas (luz, agua, gas…) pactadas en el contrato de arrendamiento, el propietario del inmueble puede iniciar este procedimiento, cuyo fin es conseguir que el inquilino pague o desaloje el inmueble. 

 

¿Debo esperar a que el inquilino deba varias mensualidades de renta?

No, el desahucio puede interponerse ante el impago de una sola mensualidad o cantidad asimilada, es más, desde el despacho aconsejamos que se actué ante cualquier impago por parte del inquilino para evitar que aumente su deuda a lo largo del tiempo.

 

¿Qué puedo solicitar en la demanda?

Además del desahucio, pueden reclamarse todas aquellas rentas o cantidades asimiladas debidas en el momento de interponer la demanda, así como todas aquellas que devenguen hasta la salida del inmueble (ya sea de manera voluntaria o forzosa dirigida por la comisión Judicial).

 

¿Qué documentación necesito para iniciar los trámites?

  1. Contrato de arrendamiento.
  2. Título de propiedad o Nota Simple del inmueble.
  3. Meses o cantidades impagadas (extractos bancarios o recibos)
  4. En caso de cantidades asimiladas, facturas de los suministros y/o recibos.

Desahucio por expiración de plazo

Este procedimiento, al igual que el anterior, se realiza para desalojar al inquilino de la vivienda arrendada, pero esta vez porque ha vencido el contrato de arrendamiento y el inquilino no se ha marchado de manera voluntaria, incumpliendo la voluntad del arrendador.

 

¿Qué debo tener en cuenta antes de presentar la demanda?

Dependiendo de la fecha en la que se haya firmado el contrato de arrendamiento habrá que aplicar la Ley de Arrendamientos Urbanos que corresponda, pero el documento fundamental para demostrar que el propietario no quiere que el inquilino continúe en el arrendamiento es mediante el envío de un burofax trasladando la voluntad del arrendador de dar por finalizado el contrato a la fecha de su vencimiento.

 

¿Qué documentación necesito para iniciar los trámites?

  1. Contrato de arrendamiento.
  2. Título de propiedad o Nota Simple del inmueble.
  3. Burofax de no renovación de contrato enviado al inquilino.
  4. En caso de que se deba alguna mensualidad, extractos bancarios.