La morosidad de empresas y particulares, y la crisis, ha hecho que se produzca un aumento considerable del juicio monitorio y el cobro de morosos.

La reclamación de cantidad es un proceso mediante el cual el acreedor solicita al deudor, por vía extrajudicial o judicial, una determinada cantidad debida por haber realizado un servicio a cambio de una contraprestación. En este sentido tenemos dos formas de reclamar dichas cantidades:

Procedimiento monitorio

Para estos casos, es necesario activar el conocido como «procedimiento monitorio» este, es un proceso judicial ágil, sencillo y eficaz para cantidades no controvertidas. Para reclamar mediante este proceso, debemos estar ante una deuda dineraria, líquida, vencida, exigible y acreditada mediante documento. El procedimiento monitorio resulta muy útil para empresarios y particulares.

Para presentar este procedimiento no hace falta abogado ni procurador, pero debemos tener todos los datos del deudor. En caso de no ser así, debemos acudir a un procedimiento verbal u ordinario dependiendo de la cuantía a reclamar.

Procedimiento declarativo verbal u ordinario

Acudiremos a este tipo de procedimientos sí, una vez presentado el procedimiento monitorio, el demandante contesta negando lo hechos o bien directamente interponiendo una demanda para que un juez declare la existencia de esa deuda.

Dependiendo de la cuantía nos podremos encontrar en uno u otro procedimiento, así:

  • Si la cuantía es menor de 6.000 euros, acudiremos a un procedimiento verbal, se llaman sumarios ya que son bastante rápidos. Debemos tener en cuenta que si la cantidad no llega a 2.000 euros no es preceptivo la asistencia de abogado ni procurador.
  • Si la cuantía es superior a 6.000 euros, acudiremos a un procedimiento ordinario. Este procedimiento es más largo ya que consta de dos fases, una audiencia previa y su posterior juicio.

 

Si tiene que reclamar una deuda, no dude en ponerse en contacto con nosotros, le ayudaremos a conseguir lo que es suyo